Antanas Mockus ‘quemó’ billetes que le dieron unos estudiantes

El senador Antanas Mockus, de la Alianza Verde, hizo una especie de acto simbólico con estudiantes de la Universidad de los Andes para, supuestamente, darles una enseñanza sobre el buen uso de los recursos públicos. Primero, les pidió dinero para comprar chocolatinas. En total recolectaron unos 350.000 pesos. Los billetes fueron metidos en una caja de cartón. Luego, tomó la caja y le prendió fuego. Algunos estudiantes se molestaron.
“A mí sí me molestó mucho el ejercicio, pues yo vivo sola y la plata es la plata”, dijo una joven. “Ese dinero pudo haberle servido a alguien”, afirmó otra estudiante.
Sin embargo, cabe aclararlo, el equipo de Mockus cambió los billetes y metió en la caja unos que se usan para actividades didácticas.
Algunos jóvenes opinaron sobre la actividad: “Así es lo que pasa exactamente con los recursos públicos”. “Todos confiamos en ustedes dando nuestro dinero para traer chocolatinas, y es lo mismo que hacen todos los colombianos al momento de pagar impuestos: confiamos en el Estado o en el Gobierno colombiano”, indicó un estudiante.


“Pagamos nuestros impuestos para algo bueno, y pocas veces se usan nuestros recursos para eso y realmente lo que se hace es ‘quemar’ nuestra platica”, añadió ese mismo joven. “El ejercicio es bueno. Sin embargo, es más frustrante aún ver que desaparece el dinero enfrente de uno. Es mucho más fácil si uno no lo ve”, dijo un estudiante.
Cabe recordar que cuando Antanas Mockus fue alcalde de Bogotá se caracterizó por hacer actividades simbólicas que pretendían crear cultura ciudadana.
Por ejemplo, estaban las tarjetas rojas (pulgar abajo) y amarillas (pulgar arriba), parecidas a las del fútbol, que se usaban para llamar la atención o felicitar a un ciudadano, dependiente de la situación.
O también se recuerda cuando Mockus fue a bares y discotecas vestido de sacerdote a explicar la medida de ‘hora zanahoria’, que limitó el horario de rumba en Bogotá.
“Diez noches de rumba, 1.000 noches de rumba no valen una sola vida humana. Y si yo con esto salvo una sola vida de humana (…), se justifica esto”, decía el entonces alcalde.