Demandó a su empresa por tener un trabajo aburrido y se le pagaron millonaria cifra

Una empresa francesa de perfumes ha sido condenada a pagar más de 50.000 euros a un antiguo empleado por daños y perjuicios, ya que sufría de aburrimiento en el trabajo a causa de las pocas tareas que le pedían.

Este es el primer veredicto del tribunal que ha llevado el caso de Frédéric Desnard, un trabajador parisino que llevó a juicio al fabricante de perfumes en el que trabajaba, Interparfums, en 2016. En su demanda, el hombre afirmó que su empleo de 80.000 euros al año lo convertía en un “zombi profesional” y, por eso, reclamaba una indemnización 360.000 euros

Trabajó de 2010 a 2014, cuando fue despedido “por no estar motivado”. Sin embargo, su abogado declaró que era “director de servicio general” pero le pedían que se limitara a hacer tareas personales como recoger a sus hijos del colegio y otras funciones mínimas como llevar un fontanero a casa de su jefe.

Desnard aseguró que el trabajo le hizo padecer problemas emocionales y de salud. Tuvo “una depresión importante” y en 2014 sufrió “un accidente de tráfico a causa de un ataque epiléptico” que le hizo entrar en coma y coger la baja.

Durante cuatro años, tuvo “un agotamiento moral debido a la falta total de carga de trabajo, se sentía avergonzado por cobrar por no hacer nada”, comentó su abogado.

El tribunal de París afirmó entonces que Desnars padecía de un síndrome llamado “bore-out”, un “fenómeno de fatiga profesional causado por un trabajo aburrido”.

La defensa de la compañía indicó que Frédéric Desnard no se preocupó de ese síntoma en ningún momento durante sus años en la empresa. Pero finalmente, según informó France Info, el Tribunal de Apelación de París ha dictaminado que este “aburrimiento” era una especie de acoso moral.

Por ello, Interparfums ha sido condenada a pagar más de 50.000 euros a su antiguo empleado, que tiene actualmente 48 años, lleva seis sin trabajar y es considerado oficialmente como minusválido