En Colombia por ley tendrá un solo parámetro en lenguaje de señas

El Congreso de la República aprobó la ley que armoniza el lenguaje de señas para la población con discapacidad auditiva en todo el territorio nacional.

Esto significa que a partir de la sanción de esa ley, todas las regiones del país tendrán un mismo parámetro en el lenguaje de señas, para que no se siga presentando dificultades en la comunicación entre quienes tienen limitaciones auditivas.

El autor de la iniciativa, Christian Garcés, del Centro Democrático, explicó que se presentaban constantes quejas por diferencias en el lenguaje de señas entre las regiones del país, semejante a los acentos característico de cada zona.

“Pudimos conversar con varios de los integrantes de la población con discapacidad auditiva y nos dimos cuenta que los sordos en Colombia tenían muchas limitaciones para comunicarse con personas de otras partes del país. De ahí surgió la necesidad de elaborar una iniciativa que permitiera armonizar la lengua de eñas en todo el territorio nacional“, dijo el congresista.

Este proyecto de ley al que solo le falta la sanción presidencial, crea el Consejo Nacional de Planeación Lingüística de la Lengua de Señas colombiana, con el objetivo de concertar una política pública nacional para la población sorda del país.

Otro de los autores del proyecto de ley es el senador, Gabriel Velasco, quien señaló que es necesario velar por los derechos de la población con limitaciones auditivas en Colombia.

“Este proyecto garantiza el goce efectivo de los derechos de las personas con limitaciones auditivas y además fomenta la inclusión social, la autonomía económica y su desarrollo. Con este Consejo ayudaremos a impulsar políticas públicas que eliminen las barreras de comunicación y garanticen la inclusión y transformación de los colombianos”, indicó el senador Velasco.

Entre tanto, la ponente del proyecto, Ruby Chagüi, señaló que con esta iniciativa también se benefician los familiares de esta población e intérpretes en el país, que desde hace varios años habían anunciado esta dificultad y la necesidad de una armonización del lenguaje de señas.