España cae 3 – 2 ante Inglaterra

Noche de sensaciones encontradas para España en el Villamarín. El escenario que tantas noches de gloria ha dado a la Roja fue en esta ocasión un lugar para el brillo de Harry Kane, Marcus Rashford y Raheem Sterling. Ellos descosieron en la primera mitad a la Roja, que en la segunda parte mostraron otra cara y llegaron a pensar incluso en una remontada.
Pero los ingleses sacudieron a su rival a la contra dejando patente que cuando pierde el balón España es un equipo al que en algunos momentos le falta algo de intensidad. Quedó claro en el primer gol, en el que los de Southgate desarmaron a los de Luis Enrique en solo tres toques.
Y eso que España había salido al césped de su estadio fetiche con la confianza de sus victorias en Wembley ante esta Inglaterra y en Elche contra la Croacia subcampeona del mundo. Tocaba y se gustaba. Disfrutaba con la clase de Thiago, con la colocación de Busquets, con la valentía de Marcos Alonso. El lateral pudo, de hecho, abrir el marcador en una jugada que sacó de forma milagrosa Pickford.
España parecía dominar el partido sin contestación, pero una vez más quedó claro que no solo vale tener el balón para llevarse los partidos. Cuando se cumplía el primer cuarto de hora, Sterling abrió el marcador con una jugada de tiralíneas de los delanteros ingleses. La Roja perdió la pelota, no replegó y el delantero inglés se quedó solo delante de David de Gea, al que batió sin problemas.
El equipo español quedó noqueado por el gol. Todo lo que había ocurrido antes desapareció del mapa. Ya no había toque, ni control de partido. Asensio intentaba crear peligro, pero desde la banda izquierda no parecía una amenaza real para Inglaterra. Así, los ingleses ejecutaron otra contra mágica en la que la estrella fue Harry Kane. El delantero del Tottenham, rodeado de jugadores de España, se dio la vuelta para meterle un buen balón a Rashford, que metió la directa hacia la portería de España y logró el segundo tanto de la noche.