Agresiones a los guardas se volvieron moda en Cali.

Redaccion por https://tubarcocolombia.com.co
Las agresiones a los guardas de tránsito de Cali se convirtieron en una pésima costumbre en una ciudad dominada, en estos bochornosos casos, por algunos ciudadanos intolerantes, libertinos y mal educados.
Estas malas personas, afortunadamente pocos, se han creído con el legítimo derecho de ofenderlos, vituperarlos y agredirlos, cuando tratan de cumplir con el deber de sancionar e imponer el orden.

En primer lugar de estos agresores, están los conductores de transporte pirata; y luego, los motociclistas que se creen intocables y con patente, no solo para desatender la majestad la autoridad, cumplir con las normas, sino también para golpearlos.
Esta semana tuvimos en la capital del Valle dos de estos casos, uno de ellos terminó en trifulca entre los empleados de un concesionario automotor y los agentes.
De repeso, desde la Alcaldía, a alguien se le ocurrió que dos días después, debía haber un acto de perdón entre las partes; en el cual los guardas fueron literalmente obligados a ir.
TUBARCO se puso a la tarea de indagar entre el cuerpo de guardas, de dónde partió la ingeniosa idea y nos respondieron que fue de una oficina de la Alcaldía.
Al principio, los agentes no querían ir y a regañadientes por fin acudieron a hacer la obra teatral, porque no sentían que eso fuera lo correcto.
Un guarda reconocido, de ese amplio cuerpo, que no autorizó la publicación de su nombre, dijo textualmente: “nosotros ya estamos cansados de que todo el mundo nos quiera pegar, no sentimos que haya respaldo frente a esta conducta y además nos obligan dizque ir a pedir perdón, a saludarnos y a abrazarnos, qué cosa más ridícula”.
Ni los empleados del concesionario querían esa promocionada reconciliación desde el CAM en los medios de comunicación, ni tampoco los agentes estaban convencidos de ir al tal abrazatón y “de que todo estaba bien y que nada había pasado”.
Pues todavía no se había enfriado lo de la batalla campal, en la Calle 13 con 80, cuando un energúmeno se llevó por delante varias motos de los vapuleados guardas porque lo iban a multar.
Incluso hay un grupo de sujetos en moto que fastidian a estos funcionarios de la movilidad y quieren infundirles temor cuando hacen operativos en contra del transporte informal.
Hasta Melchor Zapata, agente y que también es cantante de salsa, hace poco una mujer que iba en motocicleta, lo atropelló hasta el ultraje, y lo mandó con heridas para la clínica para que no la multara.
¿Cuándo será que dejan de golpear a los guardas? ¿Será que ellos ya se cansaron de las cascadas? ¿Será que las autoridades están esperando a que el asunto sea mucho más grave o lleguen a asesinar a alguno de los agentes de tránsito de nuestra ciudad, para poder intervenir con la severidad de la ley?