Hasta el Esmad tuvo que intervenir en fiesta con 500 personas en el día del padre.

El Escuadrón Antimotines (Esmad) de la Policía Metropolitana de Cali intervino en un sector de La Colonia Nariñense, cerca de Vallegrande, en el Distrito de Aguablanca, para disipar una fiesta con unas 500 personas, el pasado domingo 21 de junio, Día del Padre.

Ha sido una de las más grandes rumbas detectadas por las autoridades, pese a la cuarentena y al toque de queda decretado por la Alcaldía de Cali en todo este fin de semana festivo.

El alcalde Jorge Iván Ospina dio un fuerte llamado de atención. “Esto es un hecho infantil e irresponsable. Los jóvenes están arriesgando no solo sus vidas, sino la de los abuelos, adultos mayores “Dijo que la pandemia no es un juego y que no se deben propiciar reuniones que sean foco de contagio.

El comandante de la Policía Metropolitana de Cali, general Manuel Vásquez, también se sumó a este llamado de atención, teniendo en cuenta que esta zona de Aguablanca, es una de las de mayores casos de contagio en la ciudad.

La intervención de la Policía generó desórdenes en el espacio público, en donde algunos ciudadanos habrían lanzado botellas contra los uniformados, por esta razón intervino el Esmad, señaló el general Vásquez.

El primer de día del toque de queda, el sábado pasado, la Alcaldía y la Policía informaron que 61 fiestas y reuniones sociales fueron detectadas en la capital vallecaucana. Se ha registrado fines de semana con más de 100 y 200 fiestas.