Investigaciones que apuntan a que el nuevo virus se transmite por vía aérea.

SYDNEY, AUSTRALIA - JULY 07: Passengers have their temperature checked by health officials as they arrive from a Qantas flight at Sydney Airport on one of the last flights out of Melbourne to Sydney on July 07, 2020 in Sydney, Australia. The NSW-Victoria border will close at 11:59pm on Tuesday evening due to a large spike in COVID-19 cases in Victoria. It is the first time in 100 years the border between the two states has been closed, and comes after Victoria recorded its highest-ever daily increase in cases, 127, since the start of the pandemic on Monday, along with the deaths of two Victorian men. From 12:01 Wednesday 8 July, NSW residents returning from Victoria will need to self isolate for 14 days. Special provisions will be in place for border communities such as Albury-Wodonga as well as freight operations and other critical services. (Photo by James D. Morgan/Getty Images)

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció el martes que “surgen pruebas” de la posible transmisión por el aire del virus después de que científicos internacionales alertaran de esta forma de contagio, y reiteró que la epidemia se acelera.

“Reconocemos que surgen pruebas en este sentido y por tanto, debemos permanecer abiertos a esta posibilidad y a sus implicaciones, así como a las precauciones que deben adoptarse”, declaró Benedetta Allegranzi, funcionaria de la OMS en una conferencia de prensa telemática.

“La posibilidad de una transmisión por vía aérea en lugares públicos, especialmente llenos de gente, no puede excluirse. No obstante, se tienen que reunir las pruebas e interpretarlas”, prosiguió Allegranzi.

La responsable aconsejó “una ventilación eficaz en los lugares cerrados y la distancia física”. “Cuando no es posible, aconsejamos el uso de mascarilla”, dijo.

El lunes, un grupo de 239 científicos internacionales urgió a la OMS y la comunidad médica internacional a “reconocer la posible transmisión aérea del virus , en un artículo publicado en la revista Clinical Infectious Diseases de Oxford.

La OMS, ya criticada por haber tardado en aconsejar el uso de máscaras, fue acusada de no querer admitir las pruebas que apuntan a una propagación por el aire del nuevo coronavirus, que ya ha matado a más de 535.000 personas en seis meses.

La institución insistió el martes en que la epidemia “se acelera, y no hemos alcanzado el pico de la pandemia”, en palabras de su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

“Aunque el número de fallecidos parece que se ha estabilizado a nivel mundial, en realidad, algunos países han realizado avances significativos en la reducción del número de casos, mientras que en otros los muertos siguen creciendo”, dijo en una rueda de prensa.