Las 38 especies de primates en Colombia están en riesgo por la deforestación.

Los mayores núcleos de pérdida de bosque están en los territorios donde habitan las 38 especies de primates. Según el Instituto Humboldt, la deforestación es la principal razón de que el tití cabeciblanco y el tití gris y estén en peligro de extinción.

Los primates y los bosques tienen una relación simbiótica que los hace depender el uno del otro. Por ejemplo, estos mamíferos juguetones y curiosos necesitan de los árboles centenarios para el desarrollo de sus actividades y su supervivencia, mientras que los territorios boscosos requieren de sus aportes digestivos para volver a brotar.

En los bosques, los micos desempeñan roles vitales para los bosques como dispersar las semillas de los árboles altos, incrementando así su probabilidad de dispersión y germinación. Es decir que muchas de las especies de plantas dependen directamente del papel dispersor y polinizador de los primates.

Los monos araña (Ateles spp.) son unos de los primates que más ayudan a la regeneración del bosque. Estos representantes del mundo de los micos pueden consumir frutos de hasta 152 especies de plantas, logrando dispersar las semillas a distancias promedio de 443 metros.

“Esto hace pensar que la extinción de los primates traería como consecuencia la desaparición de algunas especies de plantas”, afirma Bio 2019, reporte del Instituto Alexander von Humboldt sobre el estado y tendencias de la biodiversidad, publicado hace pocos días.

348 especies de primates habitan en los ecosistemas de bosque en el mundo, de las cuales 199 habitan en la región tropical de Latinoamérica, es decir 31 por ciento. Esta cifra convierte a América Latina en el principal hogar de estos animales, por encima de Asia (186 especies) y África (169 especies).

En Colombia hacen presencia 38 especies de primates, de las cuales 10 son endémicas o únicas de esta parte del planeta. El territorio tricolor es el tercer país con mayor diversidad de especies de primates en América Latina, un título que palidece cada vez más por la acelerada deforestación en sitios como la Amazonia, el Caribe y el Pacífico.