
En 2025, numerosas apariciones en Yumbo y Buga volvieron a poner a la región en el foco de la conversación mundial. No se trata de un solo hecho aislado, sino de una serie de eventos que, para muchos, parecen conectados. Testigos hablan de esferas metálicas suspendidas en el aire, movimientos imposibles y silencios extraños, como si el cielo estuviera observando de vuelta.
Uno de los casos más inquietantes es el de las esferas de Buga. Según versiones difundidas por investigadores independientes, una de estas esferas cayó y fue recuperada, quedando bajo estudio. Lo que más desconcertó no fue solo su forma perfecta o su superficie sin uniones visibles, sino su comportamiento físico: el objeto cambió de peso mientras era analizado, como si reaccionara al entorno. En una de las pruebas, al intentar verterle agua, el líquido se evaporaba casi de inmediato, sin explicación lógica. No hervía, no goteaba, simplemente desaparecía. Para algunos científicos es una reacción térmica extrema; para otros, algo que aún no entendemos. Estas mismas esferas han sido vistas en Medellín.
Pero aquí no para todo.
El 23 de diciembre de 2025, unas chicas que transitaban por un cañaduzal en cuatrimoto, entre Yumbo y Buga, lograron captar unas escenas que van a ver a continuación. Esta vez no se trata de luces difusas ni esferas: en el video aparece claramente un ovni con la forma clásica de platillo volador, el mismo que la cultura popular ha descrito durante décadas.
Según el testimonio de las jóvenes, mientras el objeto se mantenía suspendido a baja altura, sus celulares comenzaron a fallar y se apagaron repentinamente, obligándolas a encenderlos varias veces para poder seguir grabando.
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